Tras más de tres años y medio de trabajo continuado, un periodo de introspección y una evolución notable tanto en lo artístico como en lo personal, María Aguado se prepara para iniciar una nueva etapa con el lanzamiento de Liminal, su quinto álbum de estudio. Este proyecto llega casi dieciséis años después de Tiempo al tiempo, el disco con el que comenzó su trayectoria, y funciona ahora como un punto de unión entre aquella etapa inicial y el momento actual de una artista que apuesta por renovarse sin perder su identidad.
Un álbum que gira en torno a la transición y la madurez
El propio título del trabajo, Liminal, remite a la idea de tránsito: ese espacio emocional que se abre entre lo que una persona fue y lo que está empezando a ser. En ese concepto se apoya el disco para construir un relato musical que sitúa en primer plano la madurez vital, la maternidad, el aprendizaje acumulado y una búsqueda de libertad creativa que marca el pulso de las canciones.
A lo largo de este nuevo repertorio, la cantante plantea un recorrido que pone el foco en los cambios. No se trata solo de un lanzamiento discográfico, sino de un proyecto que pretende reflejar el momento en el que se encuentra, con letras y enfoques que miran al presente desde la experiencia y con una mirada más consciente sobre lo vivido en los últimos años.
Composición y producción junto a Ricky Furiati
En el desarrollo del álbum, María Aguado ha trabajado en la composición y en la producción junto a Ricky Furiati, una figura clave dentro del proceso creativo. La producción del disco recae en Furiati, mientras que la interpretación y la perspectiva artística del conjunto parten de una intención personal, orientada a consolidar el sonido que la artista llevaba tiempo persiguiendo.
El resultado se plantea como un trabajo con sello propio, en el que la cantante busca que cada tema responda a una visión coherente con su identidad actual. En ese sentido, Liminal se posiciona como un disco que prioriza el carácter autoral, el detalle y la construcción de una narrativa musical con continuidad.
Un viaje emocional con una mirada más sincera
Más allá de lo estrictamente musical, el álbum se presenta como un viaje emocional en el que la intérprete se muestra con un tono más vulnerable y directo. El enfoque se apoya en la idea de conectar desde la verdad, explorando emociones y vivencias que han tenido un impacto en su vida durante este tiempo.
En esa línea, el disco se asienta sobre un equilibrio entre sensibilidad y convicción artística. La intención no es únicamente publicar nuevas canciones, sino articular un mensaje alrededor de la transformación personal y creativa, con una propuesta que mira hacia adelante sin desligarse del recorrido previo.
Dos reinterpretaciones que dialogan con distintas etapas
Entre los elementos más destacados de Liminal figura la incorporación de dos reinterpretaciones de canciones significativas dentro de su repertorio. Se trata de temas pertenecientes a momentos distintos de su carrera, recuperados ahora con una nueva identidad sonora y adaptados a la artista en la que se ha convertido.
Estas revisiones no se plantean como un ejercicio de nostalgia, sino como una forma de conversación con el pasado desde una perspectiva actualizada. El objetivo es mantener el vínculo con su historia musical, pero al mismo tiempo subrayar la evolución en la interpretación, en el enfoque y en la sonoridad.
Fin del silencio discográfico y continuidad a través de sencillos
La publicación de Liminal también marca el cierre de una etapa de menor actividad discográfica en formato álbum. En los últimos años, María Aguado ha centrado gran parte de su atención en el ámbito personal y en la maternidad, aunque sin desconectarse por completo de la música gracias a la salida de diversos sencillos.
Entre esos lanzamientos recientes figuran canciones como Cobarde o Prefiero, que ya dejaban señales de una evolución artística caracterizada por una mayor sensibilidad y una búsqueda sonora más elaborada. En el caso de Prefiero, la artista lo llegó a describir como un “bolero del siglo XXI”, una idea que conecta con ese cruce entre tradición y modernidad que también atraviesa esta nueva etapa.
Una trayectoria consolidada desde 2010 en España y Latinoamérica
Desde su debut en 2010, María Aguado ha desarrollado una carrera sostenida tanto en España como en Latinoamérica. Su primer álbum alcanzó el número uno en ventas, y con el paso de los años ha ido reforzando una identidad propia dentro del pop nacional.
Su anterior trabajo de larga duración, 1460, publicado en 2021, se situó entre los discos más escuchados en plataformas digitales y reflejó un periodo especialmente intenso en el plano personal. Con Liminal, la artista vuelve al formato álbum para dar continuidad a ese proceso, pero desde un punto de vista renovado.
Una nueva etapa para ampliar público sin perder esencia
Con este lanzamiento, María Aguado plantea un paso adelante: busca conectar con nuevos oyentes y ampliar su alcance, sin convertir la evolución en un giro brusco. La propuesta pone el acento en la idea de que crecer artísticamente también puede significar profundizar en lo que define a una persona, reforzando el estilo propio en lugar de abandonarlo.
Así, Liminal se presenta como una declaración de intenciones sobre crecimiento, reconstrucción y búsqueda de nuevas formas de expresión en momentos de cambio. En ese espacio intermedio entre un disco y el siguiente, la artista sitúa el origen de este trabajo: un proyecto que pone nombre y música a todo lo vivido durante los últimos años.




