Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)

En la década de los 70, en un estudio llevado a cabo por Douglas y Cols., definen los elementos del síndrome de hiperactividad como:

  • Incapacidad de mantener la atención, así como el esfuerzo mental.
  • Deficiente control de los impulsos.
  • Incapacidad para modular el nivel de alerta.
  • Fuerte inclinación a buscar gratificación inmediata.
  • El principal déficit de atención residía en la atención sostenida, no en la distracción.

¿Qué sabemos del déficit de atención e hiperactividad?
El rol de la dopamina, a nivel frontal, es esencial para poder mantener en la memoria que llamamos “memoria de trabajo” toda la información que nos sirve para retener y luego almacenar la función que organiza la “producción cerebral”. Es decir para que podamos mantener el tiempo apropiado los datos que nuestro cerebro está recibiendo del interior y después ponerlo en disposición para tomar decisiones está regulado por la dopamina, que en el caso de los hiperactivos esta en mayor nivel de activación de lo normal.
NO CONFUNDIR THDA CON CONDUCTAS TALES COMO:

  • Inquietud.
  • Excesiva movilidad.
  • Falta de atención.
  • Lesiones cerebrales que hayan afectado la incapacidad intelectual o por acontecimientos traumáticos como la pérdida de alguno de los progenitores, divorcio, peleas en casa (bien entre cónyuges o entre los mismos hermanos.

SÍNTOMAS ASOCIADOS.
La HA tiene una elevada prevalencia en niños, aproximadamente 8 de cada 10; frente a las niñas, cifradas en 2 de cada 10.

  • Falta de atención. Síntoma que presenta las consecuencias mas negativas, también, el más duradero. El niño es incapaz de llevar a cabo la misma tarea durante mucho tiempo seguido, una consecuencia directa de este síntoma es que no pueden seguir el ritmo de sus compañeros en la clase, cuestión que, de otro lado, produce en él una sensación de frustración ( de autoestima)cuando comienzan a compararse con el resto de los niños.
  • Actividad motora excesiva. No estarse quieto un solo instante (ni en casa ni en el colegio); parece poseer un motor interior incapaz de detenerse, no deja hablar, no atiende a explicaciones, se altera cuando percibe el más mínimo cambio en el entorno, etc.
  • Impulsividad. El niño HA actúa con una rapidez asombrosa en sus respuestas (no se ha acabado de hacer una pregunta y él ya ha respondido), no espera a saber lo necesario para dar una respuesta… pero contesta antes de ser preguntado. De igual modo es incapaz de guardar normas, de aguardar su turno en las colas de espera.
  • Carencia de autocontrol. Se puede definir de acuerdo con las tres características siguientes:
  • Incapacidad retentiva. No recuerda fácilmente las instrucciones, le supone un altísimo coste aprender secuencias de comportamiento complejas.
  • Incapacidad de controlar las emociones. No gobierna sus propios impulsos, mostrándose incapaz de detenerse cuando ha iniciado una acción.
  • Problemas en la comprensión, análisis y reflexión. Le cuesta enormemente seguir instrucciones y normas, si las acepta, presenta grandes problemas para continuarlas.

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Por Roberto Aguado. Psicólogo especialista en Psicología Clínica. Presidente del Instituto Europeo de Psicoterapias de Tiempo Limitado.

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