¿Preparado para las Navidades?

Estimado lector, ¿está preparado para las Navidades? ¿Te acuerdas de las últimas Navidades? ¿Recuerdas qué tiempo hizo o qué actividades realizaste en tu tiempo libre? ¿Qué tipo de emociones te genera volver atrás en el tiempo, hasta entonces? ¿Qué ha cambiado? Si tus respuestas son negativas o no recuerdas, entonces es que te olvidaste de ti. Curiosamente, las próximas semanas están diseñadas culturalmente para facilitar un estado de ánimo positivo, parecido al periodo estival, en el que prima lo “dionisíaco” frente a lo “apolíneo” del resto del año. Se trata de un tiempo que propicia hacer un balance positivo final y recompensarse con descanso y aquellos gustos que nos hemos censurado el resto del año, para volver de las vacaciones con una actitud nueva y emergente, con fuerza renovada, para hacer que el año siguiente sea más evolucionado y satisfactorio, donde se extingan los malos hábitos y se refuercen los que merecen. Por otra parte, los recuerdos de la infancia y los rituales asociados facilitan un estado especial (alterado) de consciencia en el que somos más capaces de aprender más intensamente de las experiencias y emociones vividas. Por tanto, las Navidades sugieren (y son la época ideal para) una reflexión necesaria: -dedícale el tiempo que requiera en los próximos diez días-.

¿Qué he aprendido este año? ¿De qué me puede servir en adelante? ¿Qué me sobra? ¿Qué me ha hecho daño? Tus respuestas y su análisis te conducirán a acordarte de ti, de tu evolución y cambio a mejor. Recuperar tus valores y predisponerte a realizarlos personalmente. De esta manera estarás en condiciones de hacer una marca temporal que te sirva de referencia en los próximos meses, que sirva de guía de tus decisiones futuras y con la que comparar en la próxima ocasión. Trucos: Para prevenir el estrés postvacacional: piensa que habrías podido trabajar, estudiar o llevar a cabo tareas rutinarias durante un día más, antes de comenzar las vacaciones, si hubiera sido necesario. Para amplificar el sentimiento de felicidad: planifica, igual o mejor que haces con tu trabajo-estudio-tareas, el tiempo libre (al menos 8 horas diarias) con las actividades de ocio que se te ha olvidado hacer durante el año. Comparte tus sentimientos y emociones (sobre todo los de felicidad) durante estos días con aquellas personas que sabes que te entienden y en los lugares idóneos: cena familiar de nochebuena y nochevieja. El alcohol y otras sustancias psicoactivas inducen estados alterados de consciencia (diferentes a los descritos) que impiden vivir la intensidad afectiva de estos días de Navidad.

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Por Jose Antonio Gonzalez Porras. Psicólogo Especialista en Psicoterapia de los Trastornos de la Alimentación y por Estrés de origen diverso. Atiende: - En Clínica Marazuela. Avd. Extremadura, 5. Tlf. 925 815 281 - Con dedicación a la persona y en rigurosa confidencialidad a través del teléfono 925 81 52 81. También via email: info@telepsicologia.es