El Sindicato Médico de Castilla-La Mancha (CESM) ha confirmado su adhesión a la convocatoria de huelga nacional indefinida de médicos, facultativos y residentes prevista del 27 al 30 de abril de 2026 en todo el territorio nacional. La organización, integrada en la Confederación Española de Sindicatos Médicos, enmarca esta movilización en el desacuerdo con el desarrollo de las reuniones mantenidas en el Ministerio de Sanidad y en la falta de avances sobre las condiciones laborales y profesionales del colectivo.
Más de 7.500 profesionales llamados a secundar la movilización
La convocatoria afecta, según el sindicato, a más de 7.500 médicos, facultativos y residentes de Castilla-La Mancha, que están llamados a secundar los paros durante cuatro jornadas consecutivas. CESM sostiene que la decisión llega tras un proceso de contactos y reuniones que no habría aportado resultados concretos para acercar posturas.
Nadie desea esta huelga, pero no podemos aceptar seguir siendo ignorados en la negociación de nuestras condiciones laborales y profesionales.Sindicato Médico de Castilla-La Mancha (CESM)
Desde el sindicato insisten en que la convocatoria responde a la necesidad de situar en el centro de la negociación los aspectos que, a su juicio, afectan de manera específica a la profesión médica y facultativa. En este contexto, señalan que las reuniones celebradas en el Ministerio no han derivado en propuestas que permitan una aproximación efectiva a las demandas planteadas.
CESM denuncia un bloqueo en el Ministerio de Sanidad
CESM afirma que el Ministerio de Sanidad mantiene una postura de bloqueo que impide abordar problemas que consideran estructurales dentro del Sistema Sanitario Público. De acuerdo con el comunicado, el sindicato interpreta que no se están ofreciendo respuestas a cuestiones que, aseguran, llevan tiempo sin resolverse.
La organización sostiene que la falta de propuestas concretas ha sido determinante para apoyar la huelga nacional. En su planteamiento, el conflicto no se limita a una petición puntual, sino que se relaciona con el marco de negociación, la regulación de jornada y guardias, el reconocimiento de riesgos y la adecuación de las plantillas a las necesidades asistenciales.
Principales exigencias: estatuto propio, jornada y clasificación profesional
Entre las reivindicaciones que CESM coloca como prioritarias figura la creación de un Estatuto Propio de la Profesión Médica y Facultativa, junto con un ámbito de negociación específico. El sindicato también reclama una jornada laboral de 35 horas y el reconocimiento de los excesos de jornada, además de que las guardias sean consideradas tiempo de trabajo y computen como tal.
Otra de las demandas se centra en una clasificación profesional acorde con la formación y el nivel de responsabilidad del colectivo, así como el reconocimiento de la profesión como de riesgo. A estas medidas se suma la solicitud de adecuar las plantillas a las necesidades reales del sistema sanitario, con el objetivo de responder a la presión asistencial.
Críticas al anteproyecto de reforma del Estatuto Marco
CESM considera especialmente relevante que el Ministerio alegue falta de competencias para mejorar condiciones específicas de la profesión médica, mientras, según el sindicato, el anteproyecto de reforma del Estatuto Marco sí incorporaría mejoras para otras categorías profesionales.
En ese punto, la organización denuncia una discriminación hacia médicos y facultativos por entender que se estarían impulsando avances para otros perfiles sanitarios sin incorporar medidas equivalentes para la profesión médica. El sindicato interpreta esta diferencia como una contradicción que, según su criterio, refuerza la necesidad de un marco propio.
El sindicato advierte de una situación crítica en el sistema sanitario
CESM enmarca la convocatoria en una valoración general del momento que atraviesa el sistema sanitario. Señala que las listas de espera y la saturación de consultas evidencian una carga asistencial elevada, al tiempo que subraya el cansancio de los profesionales y la insuficiencia de plantillas.
Una Sanidad Pública de calidad no es un privilegio, es un derecho, y hoy ese derecho está en riesgo.Sindicato Médico de Castilla-La Mancha (CESM)
Según el sindicato, esta situación repercute en la capacidad de atender a los pacientes con el tiempo necesario y agrava las tensiones internas en los equipos. En su argumentación, la huelga no se presenta únicamente como una demanda laboral, sino como una medida destinada a visibilizar un escenario que consideran insostenible si no se adoptan cambios.
Garantía de atención urgente y no demorable durante la huelga
En su comunicado, CESM afirma que los médicos, facultativos y residentes no deben ser considerados responsables de las consecuencias asistenciales que pudieran producirse durante los días de huelga. La organización atribuye la responsabilidad al Ministerio de Sanidad y a la ministra, Mónica García, por no aportar soluciones a las demandas del colectivo.
Al mismo tiempo, el sindicato indica que mantendrá su compromiso con la ciudadanía y que se garantizará la atención urgente y no demorable. CESM sostiene que la movilización busca compatibilizar la defensa de unas condiciones laborales dignas con la responsabilidad hacia los pacientes, insistiendo en que la mejora del sistema sanitario pasa, a su juicio, por reforzar las condiciones de quienes lo sostienen diariamente.




