Basílica del Prado

En 1989 la ermita de la Virgen del Prado fue elevada a la dignidad de Basílica. Previamente, en noviembre de 1986 el Cardenal Primado obtuvo el nihil obstat de la Conferencia Episcopal, el requisito imprescindible. Además el Cardenal arzobispo de Toledo Marcelo González Martín, escribió a Roma una carta en la que suplicaba que la ermita-santuario se elevase a la dignidad de Basílica. La respuesta se hizo esperar y, tras constatar que reunía todos los requisitos, el 14 de febrero de 1989 se firmaba en Roma la Bula Pontificia en la que se otorgaba al santuario la dignidad de Basílica.

Por David Fernández García. Licenciado en Geografía e Historia. Amante de Talavera y de sus raíces. Promotor Turístico.