Las plagas en Talavera

El 8 de septiembre de 1855 hubo en Talavera una oscura nube que provocó inundaciones en la portilla, las casas se inundaron y hubo dos muertos y un bebé, pereció en su cuna en la plazuela de los Tinajones. Se perdieron muchos enseres de las casas por lo que el Ayuntamiento repartió doce mil reales a los pobres que sufrieron pérdidas. El granizo destruyó los frutos de uva y aceituna en los pagos de Amago, Cabra, Sabada, Pastera, Ontanillas, Caozo, Portiña y Piedras Muchas. También resultaron dañados los puentes de Berrenchín y Moris. Debido a este desastre se propagó el cólera morbo provocando 150 muertos en los tres meses que duró la epidemia.

Valora este artículo
Por David Fernández García. Licenciado en Geografía e Historia. Amante de Talavera y de sus raíces. Promotor Turístico.