Francisca Virueña

Una  de las brujas talaveranas fue Francisca Virueña, que vivió en el siglo XVI y era amiga del alcalde Alonso de Montenegro, al que enseñó algunos conjuros. Se dice que esta bruja hacía rituales para lograr que los hombres se enamorasen de sus clientas, para ello hacía un bollo con sangre menstrual de la enamorada que debía dárselo al varón deseado. También arrojaba habas para pronosticar si habría o no relaciones sexuales con el amado. También se cuenta que en su patio, Francisca Virueña invocaba a los demonios, entre ellos al popular Diablo Cojuelo, así como que ligaba a hombres, es decir, que les provocaba impotencia para que sólo pudieran yacer con sus clientas.

Por David Fernández García. Licenciado en Geografía e Historia. Amante de Talavera y de sus raíces. Promotor Turístico.